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martes, 16 de enero de 2018

Personificación del sueño invernal de un riachuelo sin nombre

Conozco los fracasos,
las renuncias y las traiciones.
Conozco la derrota.
He resbalado por tantas y tantas mejillas…
Y aunque mi fluir congelado esté,
también sé de primaveras:
En este inerte letargo,
sueño que alborotando 
volveré por los meandros.
Recorreré cada palmo de tu piel 
hasta ser otra vez océano.
Y volaré 
allá donde me lleve el viento…
¡Oh tierra, amada mía!
Seré el rocío que acaricie los pétalos al alba.
Seré pintura de color que salpique tus valles.
Seré la lluvia que moje tu pelo una tarde de abril.
Seré arrullo en la noche repiqueteando tras el cristal.
Sí, tierra querida,
volveré a ser líquida;
seré sudor 
y seré saliva,
seré agua,
seré vida.

@15Mikel

jueves, 7 de septiembre de 2017

Buen chico

Sí que es bueno, sí:
Bueno como el café descafeinado 
con sacarina, 
como la cerveza sin alcohol,
como un té sin teína.

Por qué no adelgazas, a ver si engordas, ¡cómprate esa ropa!, deja el chocolate.

Sí que es bueno, sí:
Bueno como un domingo en misa, 
como un donativo a Cáritas, 
como un comensal que no apoya los codos en la mesa 
ni rebaña el plato con el pan. 

Mira las noticias, hazte responsable, ¡siéntete culpable!, no seas idiota.

Sí que es bueno, sí:
Bueno como una autopista recta
sin curvas ni empinadas cuestas,
camino de límites vallados
con paisajes de neón.

Estás loco, pon los pies en el suelo, ¡baja de las nubes!, que te vas a matar.

Sí que es bueno, sí:
Bueno como un llanto contenido, 
como una carcajada ahogada, 
como un grito reprimido 
o un gemido escondido.

Y ahora por qué lloras, no me des la lata, ¡no te da vergüenza!, no me seas niño.

Sí que es bueno, sí:
Bueno como los ángulos de un cuadrado,
como un plan de pensiones, 
como vivir sin pasiones,
como morir sin vivir.

Sí, Señor. Sí, Señor. ¡Sí qué es bueno, sí! Tan bueno como la muerte en vida.

domingo, 18 de septiembre de 2016

El vientre del anarquista (V)

De la noche sólida brotó el día.
¡Adiós sueño mío!
Que ya no quiero más tiniebla
sino embriagarme de lucerío.
Salto, pues, de la cama,
convocado por el alba...
Y ese primer café humeante,
en silencio.
Mientras todos duermen.
¡Qué placer! Sentencio.
El día todavía es germen
al tibio sol de levante.

Foto: @15Mmikel




miércoles, 31 de agosto de 2016

Volviendo a casa

Y en eso que pierdes tu vuelo, 
tu vuelo de regreso a la normalidad. 
Y aunque esta no sea la panacea 
ni mucho menos, es tuya, te espera. 
Y en eso que pierdes tu vuelo. 
Llegaste tarde, ¡24 horas tarde! 
Te dicen: "confundiste el día." 
Y se te queda una carita de gilipollas... 
"Y no hay más vuelos hasta mañana." 
Y el prohibitivo importe de los pasajes, 
casi me hace llorar 
al filo de la media noche. 
Dejamos atrás el aeropuerto,
fronterizo, desierto.
Enmendado el despropósito, 
con humildes billetes de barco 
navegamos entre espumas, 
rumbo a las Barcelonas. 
Y digo yo, que quizá por ser prematuro, 
por aquello de compensar, 
siempre hago tarde, a veces hasta pronto, 
en cualquier caso, la contaste; 
siempre fue a destiempo. 
Y en eso que pierdes tu vuelo. 
Y que... ¡Y qué bonita está la mar! 
Entre azules infinitos 
al viento el pelo alborotado.

miércoles, 15 de junio de 2016

"Flamenco Sketches"

Sobre un acantilado parabrisas 
se arrastra lánguida la ciudad.
Se estira el tiempo, se estira
y brilla la oscuridad.
Ya habla el amigo Miles,
ya susurra su trompeta;
soliloquios noctámbulos
y retales de vidas rasgadas.
Descansa mente insomne,
que poco importa nada,
que la misma barricada
crecida al alba me aguarda.
Sonreír pues, a la improvisación.
Cerrar los ojos y evaporarme
en un mosaico de neón,
como la lluvia en la noche.

lunes, 14 de marzo de 2016

Breve elegía a un casi...

Casi, casi…
¡Casi mira!
Casi todo.
Casi nada.
Se funden los cuerpos
en un abrazo sin fin
mientras el mundo entero
se desmorona a sus pies.
Casi gimes,
casi gritas,
casi vives,
casi mueres,
como si apenas
hubiese mañana,
como quizás
pudo ser ayer.
Casi en silencio,
casi sin aire,
donde no hay luz,
donde no hay nadie,
casi te deshaces,
casi te derrites,
como llanto en la lluvia,
como helado en la acera.
Y casi incosciente,
como demente,
casi te derramas
como espuma de mar,
casi te abandonas
como ejercito derrotado,
casi clavas tus uñas
en el cielo estrellado.
Se hunden los cuerpos
como un diluvio en el océano,
entrelazados como eslabones
de una pesada cadena.
Casi que sí.
Casi que no.
Como si casi,
casi que adiós.


foto: @15Mmikel

martes, 1 de marzo de 2016

Batir de alas

Vuela niña, vuela alto.
Apunta a la luna y aletea fuerte,
emborráchala, tómala al asalto.
Vuela musa, vuela alto.
Y con tus aventuras y desventuras regresa de vez en cuando.

Y ay de aquél
que ose a arrebataros la sonrisa,
¡pobre de él!
Pues mis negras alas serán tormenta
agitando ventiscas que disipen la metralla,
cortina de agua que lama tus heridas,
polvo en el viento que ciegue la artimaña.

Vuela niña, vuela alto.
Y con tus aventuras y desventuras 
regresa de vez en cuando.


miércoles, 3 de febrero de 2016

En la niebla

Publicado en la revista EXCODRA nº XVIII. LA AMISTAD

A Antonio Martín

Hoy es un día de mierda.
Y en la bruma del amanecer, cuando los colores aun están por hacer, te me cuelas en otras risas, otras penas, otros rostros.
El azar es caprichoso y el duende del subconsciente trata de paliar tu pesada ausencia. No te imaginas la de cosas que te iba a contar, querido compañero. Nos íbamos a partir de risa, como en los viejos tiempos.
Hoy voy a tratar de ser razonablemente feliz, hoy voy a decirle a mis amigos lo mucho que los quiero; que la vida se nos escapa como un puñado de arena entre las manos, que el mañana igual no existe, y que el tintero clama por derramarse.
¡Joder tío!, hoy es un día de mierda.
Hoy hace una año que vuelas libre en la niebla.

19 de septiembre de 2015 


La vall d'Àger, donde juntos aprendimos a volar (@15Mmikel)

miércoles, 18 de noviembre de 2015

El vientre del anarquista (IV)

Abandonar tierra firme de vez en cuando. Mecerme en el viento y con él, batirme, sabiéndome pequeño. 
Sabiendo que la derrota está servida de antemano, pues la gravedad acabará imponiendo su ley. Al caer el sol.
¡Ah! Pero que dulce es la lucha cuando el viento ulula a través del suspentaje y la emoción corre libre por las venas.



(Pilot: @15Mmikel)



sábado, 24 de octubre de 2015

El vientre del anarquista (III)


Sobre un océano de espejo, bajo la noche sin estrellas, 
la luna zozobra tiñendo de plata la mano que acunó la tragedia.
Cientos de hormigas desfilan en anárquicas hileras. 
Frenéticamente hambrientas
avanzan negro sobre blanco. 
Una de ellas equivoca su bocado y muerde la piel de plata, 
y el último aliento del náufrago
revienta sobre la desgraciada.

tic, tac, t i c,  t a c,   t  i  c,   t  a  c,    t   i   c,     t     a     c…
    _ ¡El rey exhausto ha caído!
-Cantan las hormigas que van-.
tic, tac, t i c,  t a c,   t  i  c,   t  a  c,    t   i   c,     t     a     c…
    _ Por el latir del tiempo ha sido abducido.
-replican las hormigas vienen-.

El invierno se precipita, y con él, se desvanece el último fulgor de plata.


Amsterdam (@15Mmikel)



lunes, 31 de agosto de 2015

El vientre del anarquista (II)


Un paso tras otro, y otro y otro...
La vista gacha, concentrada, 
obcecándose contra el camino,
como queriendo impulsar
el cansino peregrinar.
¡No hay dolor, no hay dolor!
Obstinación.

El sol, rojizo como una brasa sobre el horizonte, 
incendia las últimas nubes del día.


Corça - (Lleida) Foto: @15Mmikel

miércoles, 17 de junio de 2015

El vientre del anarquista (I)


Y corro hasta que el corazón desbocado se me sale por la boca.
Lo mastico, y de una dentellada le arranco un pedazo, que escupo, amargo.
Pisado contra el suelo le clavo cien puñales, ¡y todavía late el muy hijo de puta!
Abandono el pingajo a su suerte y reemprendo más ligero la huida, 
a pecho descubierto, horadado, por donde el viento burlón cuela su canción.
Y corro cual pequeño hámster en su noria; una vuelta tras otra hasta la rendición, 
¡por fin! Para mañana o pasado mañana, despertar, en el mismo punto de partida.




martes, 5 de mayo de 2015

Muros


Muros de engaño y vileza,
muros mediáticos,
infames ladrillos que se elevan
salvaguardan odiosos privilegios.

Muros defendidos por letales balas de goma
coronados de concertinas sangrantes
que hienden la piel, 
que hienden las carnes...

Muros castrantes,
de fe y tinieblas
de fronteras y patrias
de océanos traga vidas.

Muros que se agrietan con el paso de las batallas
-huellas vivas del desigual combate-
y por entre sus rendijas aflora, la vida
desterronando la tierra con las uñas.

¡Oíd!, es el viento, 
el viento que sopla.
A través de las rendijas viene silbando
y es como si los caídos, respiraran en sueños;

hacinados bajo la sombra de la muralla
yacen nuestros sueños rotos,
trepándolos vendrán otros
gritando viejas canciones.


Mediterraneo, nuestro muro de la vergüenza.
Fosa común de la Unión Europea.