lunes, 29 de diciembre de 2025

El Mapa de Andrés


Desde que aterrizaste en la isla tuviste una conexión especial con este lugar. Tus primeras fotos así lo atestiguaban. Te faltaba tiempo para llevarnos al espectáculo del islote con el sol hundiéndose sobre el mar. Nos contabas historias de sus mitos y leyendas: de la Atlántida perdida de Platón, de las Sirenas de Homero que con sus cantos embaucaban a los marineros arrastrándolos a las profundidades. Nos hablaste del ermitaño del islote y su misteriosa cueva; querías subir allá arriba y pasar una noche. 


Quizá, en virtud de la consciencia que tu trabajo te daba sobre la fragilidad humana, en más de una ocasión expresaste tu deseo de descansar allí; incluso la última vez que sentados frente a la roca contemplamos el poniente, nos señalaste: «Nada de cenizas al agua, será un poco más difícil; tendréis que sortear escollos, subir y encontrar el sitio». —El enigma y la sorpresa, la pasión y la épica. ¡Eso es tan Andrés!— Te escuchábamos sin atender demasiado; no nos iba tocar a nosotros. Nunca imaginamos la tragedia que se cernía sobre nuestros corazones.


Tras el naufragio, entre tus pequeños tesoros guardados encontramos una vieja fotocopia; tu mapa manuscrito marcado con una X color de una tarde de sol. 



Aquí, donde tú querías,

entre aromas de manzanilla y tomillo 

flotando en el aire puro del alba,

miles de diamantes centellean en la quietud del mar.


Aquí, donde tú querías,

cae la tarde sobre tu sueño 

al calor de una brasa en el horizonte.


Aquí, donde tú querías,

«sobre laberintos de cuevas de coral

el eco de un tiempo lejano

viene ondeando a través de la arena».


Andrés García Córdoba

Sept 13, 1978 - Dic 29, 2024

STTL



viernes, 8 de marzo de 2024

A Didier Roch


Querido Didier, 


se me hace difícil expresar con palabras la honda tristeza que siento. Como la piel desgarrada de mi tambor que con tus nobles manos trabajaste, así estoy yo por dentro. Roto. 

No me hago a la idea… Te voy a echar muchísimo de menos, amigo. 


Querido Didier, 


armado de paciencia, humildad y amor por la música, anduviste tu camino sembrando armonía. Que gran suerte haberte conocido y compartir contigo tantas y tantas horas, tiempo que ahora me sabe a poco. 


Querido Didier, 


tú que acostumbrabas a enfrentar la adversidad con optimismo, a proteger de tus males a los demás, a sonreír y contagiar entusiasmo como un niño apuntando con el dedo a la luna llena… No, no merecías sufrir esta tragedia.


Querido Didier,


ahora eres Foli latiendo en nuestros corazones, 

una lluvia de marzo repicando contra la ventana,

el rumor de las olas acariciando la arena, 

el viento silbando entre los árboles 

tus ancestrales melodías.

“¡Camina, camina, camina!”







martes, 5 de junio de 2018

Josep Carner, del ladrillo al libro


Esta es una historia real. Los hechos que se relatan tuvieron lugar aquí mismo, en nuestro barrio, en nuestro colegio…

— Mama, com és que el meu col·le té una xemeneia?

—Doncs, perquè abans de ser una escola va ser una bòbila.

—I què és una bòbila, mama?

—És on es fabriquen els maons.

—I com és que ara és un col·le?

—Mmm! Això crec que t’ho explicarà millor el iaio. ¿Verdad que sí, yayo?

—¡Claro que sí! A ver por dónde empiezo… Ven y asómate a la ventana conmigo. ¡Mira!, ¿ves todos estos bloques de pisos?

—Sí, y también se ve mi cole con su chimenea.

—Pues muchos de los ladrillos con los que se construyeron estas viviendas salieron de esa chimenea.

—¡Hala! ¿Salieron volando?

Treballadors de la bòbila can Navarra (1949)
—¡Jajaja! ¡Nooo! La chimenea era del horno donde se cocían los ladrillos. El horno estaba encendido todos los días del año y trabajaban por turnos, día y noche. Había una familia que vivía allí y vigilaba que nunca se apagara el fuego. ¿Sabías que la chimenea original, que era redonda, la partió un rayo y después la reconstruyeron cuadrada?

—¡Jo, qué pasada! No tenía ni idea.

—Cuando nosotros vinimos del pueblo y llegamos a Badalona, estuvimos un tiempo viviendo en casa de un tío de tu abuela. ¡Dormíamos seis en una habitación! Hasta que por fin pudimos comprar este piso. La bòbila ya no funcionaba y los críos solían jugar en ese solar que ahora es tu cole.

—M’encantava jugar allà quan era nena. La terra era molt vermella de la pols dels maons i quan plovia es feien uns bassals gegants. Quines batalles de pirates ens imaginàvem! Les boles de fang eren la nostra munició i amb els palets construíem vaixells i castells.

—Jajaja! No t’imagino jugant a pirates, mama.

—Por aquel entonces, en el barrio faltaban aceras, no había alumbrado público y por la noche las calles estaban oscuras… 

—Recuerdo que un día fuimos en manifestación con velas encendidas y tú me animabas a gritar con los demás: ¡Queremos luz! ¡Queremos luz! ¡Queremos luz! 

—Entonces eras una mocosa muy vergonzosa, pero al final te animaste con tu vocecita de pito. Hicimos tres manifestaciones con velas aquí en Sant Mori. Eso fue a principios de 1975, y ese mismo año, conseguimos parar la construcción de más bloques en el solar que ahora es el parque del Gran Sol y el polideportivo de Llefià. ¡Tendrías que haber visto a la yaya sentada frente a las excavadoras!  Así, ellas paralizaban las obras mientras nosotros estábamos trabajando. Ganar para el barrio esos espacios públicos fue una gran victoria vecinal. 


Como te iba diciendo, fuimos muchos los inmigrantes que llegamos buscando un futuro mejor, pero nada más pensaban en seguir construyendo pisos, pisos y más pisos. Tampoco había suficientes escuelas públicas para tantos niños, y desde un principio reivindicamos la construcción del colegio en el solar de la vieja bòbila. El movimiento asociativo era fuerte en aquellos años, nos organizábamos y defendíamos nuestros derechos; una educación pública y gratuita para nuestros hijos. Tuvimos que luchar mucho para conseguir lo que tenemos, nada llovió del cielo.
Manifestació per l'escola pública. Badalona anys 70
Tu madre iba al colegio en el barracón que había en la Plaza de la Amistad. Pero se prendió fuego y trasladaron a los niños a los barracones que estaban en la calle Doctor Bassols, a la espera de la construcción de los colegios prometidos. De allí, después salieron varios colegios. 
La obra no se terminaba nunca y hartos de esperar, niños y profesorado con el apoyo de madres y padres, ocupamos la escuela. ¿Te acuerdas, hija?

—¡Cómo olvidarlo! Fue un día muy emocionante, teníamos muchas ganas de salir de la lata de sardinas que era nuestra aula y estrenar un colegio de verdad. 
“¡No, no, no nos moverán! De este nuestro cole, no nos moverán…” Cantábamos algunas desde las ventanas. ¡Menuda se armó! Los de las obras se echaron las manos a la cabeza al vernos llegar y ocupar las aulas de arriba, que eran las únicas que estaban acabadas. Después, estuvimos soportando el ruido de las obras hasta final de curso, pero nos sentíamos muy ilusionados y contentos con nuestro nuevo cole. 

—Si la memoria no me falla, lo ocupamos el siete de diciembre de 1984 y se inauguró oficialmente al año siguiente. Nevó e hizo muchísimo frío ese invierno. Fueron tiempos difíciles pero alegres; luchábamos, teníamos ganas, había esperanza.

Families del Josep Carner en lluita contra les retallades (2012)
—Y algunas todavía seguimos luchando papá… Aunque a veces sólo alcancemos a resistir. 

—Bueno… Con los años se fueron conquistando nuevos espacios y mejoras para la escuela. Aquella fuente, la biblioteca… ¡Mira! ¿Ves aquellos árboles de tu cole? Pues las semillas vinieron volando de los árboles que hay al lado de la rotonda del Che, justo donde está la pirámide de cuerdas que tanto te gusta trepar. Y germinaron los arbolitos junto a la vivienda del conserje. Él, los regó y cuidó, y cuando los jóvenes árboles tuvieron más o menos tu altura, los trasplantó y crecieron fuertes y sanos. 

—Van venir volant? Què fort!

—Sí, així va ser. Però com ha dit abans el iaio, ¡nada llueve del cielo!, i sense el treball del conserge, els arbres difícilment haguessin sobreviscut.

Pati de l'escola Josep Carner (2018)
—¡Así es! Sin la lucha de madres y padres, profesores y vecinos, el Josep Carner hoy no existiría. 

Wow! Quina història... Sabeu una cosa? M’encanta la meva escola amb la seva xemeneia!.


Miguel García
Un amic del barri



Queremos agradecer a las personas que nos han dedicado su tiempo y recuerdos para poder llevar a cabo este proyecto, y especialmente a la persona que ha sido capaz de plasmarlo en letras. Gracias Pedro Jesús (concejal de educación en los años 70), Villar (miembro de la primera junta del AMPA), Jesús Moreno (primer conserje) y Miguel García.


Cristina Acedo y Eva Ortiz



P.S. Gracias por haber confiado en mí. Ha sido un ilusionante placer trabajar en este proyecto junto a vosotras.


Relato publicado en la revista escolar RENRAC

martes, 6 de febrero de 2018

Un día en el dermatólogo

–Muy bien, Miguel. Pasa ahí dentro y quítate toda la ropa menos los calzoncillos. Avísame cuando estés.
–Doctora, el quiste lo tengo en el párpado derecho.
–A los pacientes nuevos me gusta escrutarlos por si tuviesen algún lunar maligno.

La severidad de su cara no admite dudas y obedezco sin rechistar. Afortunadamente hoy no he hecho ni el huevo y la ducha matutina todavía me mantiene a estas horas de la tarde fresco, digno de ver y oler. Además, no acostumbro a sudar lo cual es toda una ventaja. Me bajo los pantalones del curro y… ¡Horror! ¿Por qué no habré escogido yo esta mañana unos gayumbos más discretitos tipo bóxer o algo así? En fin… Me tumbo en la camilla y aviso. 
Entra la doctora con una sonrisa socarrona y llama a la enfermera, que no es mucho más joven que ella. ¡Esto va a ser una fiesta!, me digo a mi mismo. Se enfunda los guantes mientras sin dejar de sonreír me va explicando los beneficios de detectar un melanoma a tiempo. La enfermera asiente con la cabeza las palabras de su jefa. Y yo, más cortado que la toalla de Eduardo Manostijeras, empiezo a sospechar que esta señora disfruta con todo esto. ¡Joder! Yo sólo venía por un quistecillo de mierda, a ver si voy a tener ahora una cosa de esas chungas… Y se lanza lupa en mano a explorar hasta el rincón más recóndito de mi indefenso pellejo. No tardo en averiguar lo ridícula que había sido mi preocupación por mi ropa interior, al notar cómo sus dedos de látex levantan el elástico de mi paupérrimo slip, no sea que se le escape algo por husmear. Ahora date le vuelta y ponte boca abajo, me dice. La miro… Con esa lupa en la mano me parece clavadita a la Señora Jessica Fletcher. Me mira como diciéndome; “no te hagas el remolón, que va a ser peor”. Pienso: ¿No será esto una broma de esas de cámara oculta? Me digo; ¡va Miguel!, déjate de tontadas y acabemos con esto cuanto antes. Y acato sus órdenes sin rechistar como si del art. 155 se tratase. La Fletcher repite las mismas operaciones recorriendo con sus guantes y su lupa todo mi dorso, glúteos incluidos.

–Fin de la observación. Todo correcto, Miguel. Ahora vamos a sacarte ese quiste sebáceo del párpado. 

Ya era hora, balbuceé para mis adentros.

martes, 16 de enero de 2018

Personificación del sueño invernal de un riachuelo sin nombre

Conozco los fracasos,
las renuncias y las traiciones.
Conozco la derrota.
He resbalado por tantas y tantas mejillas…
Y aunque mi fluir congelado esté,
también sé de primaveras:
En este inerte letargo,
sueño que alborotando 
volveré por los meandros.
Recorreré cada palmo de tu piel 
hasta ser otra vez océano.
Y volaré 
allá donde me lleve el viento…
¡Oh tierra, amada mía!
Seré el rocío que acaricie los pétalos al alba.
Seré pintura de color que salpique tus valles.
Seré la lluvia que moje tu pelo una tarde de abril.
Seré arrullo en la noche repiqueteando tras el cristal.
Sí, tierra querida,
volveré a ser líquida;
seré sudor 
y seré saliva,
seré agua,
seré vida.

@15Mikel

martes, 9 de enero de 2018

Retazos de (Twitter VI)




 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

jueves, 7 de septiembre de 2017

Buen chico

Sí que es bueno, sí:
Bueno como el café descafeinado 
con sacarina, 
como la cerveza sin alcohol,
como un té sin teína.

Por qué no adelgazas, a ver si engordas, ¡cómprate esa ropa!, deja el chocolate.

Sí que es bueno, sí:
Bueno como un domingo en misa, 
como un donativo a Cáritas, 
como un comensal que no apoya los codos en la mesa 
ni rebaña el plato con el pan. 

Mira las noticias, hazte responsable, ¡siéntete culpable!, no seas idiota.

Sí que es bueno, sí:
Bueno como una autopista recta
sin curvas ni empinadas cuestas,
camino de límites vallados
con paisajes de neón.

Estás loco, pon los pies en el suelo, ¡baja de las nubes!, que te vas a matar.

Sí que es bueno, sí:
Bueno como un llanto contenido, 
como una carcajada ahogada, 
como un grito reprimido 
o un gemido escondido.

Y ahora por qué lloras, no me des la lata, ¡no te da vergüenza!, no me seas niño.

Sí que es bueno, sí:
Bueno como los ángulos de un cuadrado,
como un plan de pensiones, 
como vivir sin pasiones,
como morir sin vivir.

Sí, Señor. Sí, Señor. ¡Sí qué es bueno, sí! Tan bueno como la muerte en vida.

domingo, 18 de septiembre de 2016

El vientre del anarquista (V)

De la noche sólida brotó el día.
¡Adiós sueño mío!
Que ya no quiero más tiniebla
sino embriagarme de lucerío.
Salto, pues, de la cama,
convocado por el alba...
Y ese primer café humeante,
en silencio.
Mientras todos duermen.
¡Qué placer! Sentencio.
El día todavía es germen
al tibio sol de levante.

Foto: @15Mmikel




miércoles, 31 de agosto de 2016

Volviendo a casa

Y en eso que pierdes tu vuelo, 
tu vuelo de regreso a la normalidad. 
Y aunque esta no sea la panacea 
ni mucho menos, es tuya, te espera. 
Y en eso que pierdes tu vuelo. 
Llegaste tarde, ¡24 horas tarde! 
Te dicen: "confundiste el día." 
Y se te queda una carita de gilipollas... 
"Y no hay más vuelos hasta mañana." 
Y el prohibitivo importe de los pasajes, 
casi me hace llorar 
al filo de la media noche. 
Dejamos atrás el aeropuerto,
fronterizo, desierto.
Enmendado el despropósito, 
con humildes billetes de barco 
navegamos entre espumas, 
rumbo a las Barcelonas. 
Y digo yo, que quizá por ser prematuro, 
por aquello de compensar, 
siempre hago tarde, a veces hasta pronto, 
en cualquier caso, la contaste; 
siempre fue a destiempo. 
Y en eso que pierdes tu vuelo. 
Y que... ¡Y qué bonita está la mar! 
Entre azules infinitos 
al viento el pelo alborotado.

martes, 28 de junio de 2016

"Todo atado y bien atado"

Ha ganado la corrupción, los recortes, el miedo, la desigualdad, la represión, la Troika, la indecencia... Ha ganado esa España ruin y casposa. Esa España de fútbol y toros, de mediocridad e ignorancia, de caspa y sotanas, de Señoritos y cómplices siervos... El PP además de ganar las elecciones, es el único partido que sube escaños con respecto al 20D. ¡Viva la desigualdad, vivan los chorizos! 
En esta desdichada tierra, no existe la opinión pública como tal, sino la opinión mediática. Estamos en un país de analfabetos políticos. Recuerdo una conversación que tuve con un conocido tras la primera victoria de Don Mariano:
–¿España es de izquierdas o de derechas? -me dijo-
–Pues yo diría, que más bien son de Belén Esteban.

Y digo yo que debe ser imbecilidad heredada, o cretinismo genético, o indefensión aprendida, o algo así. Pues sí, "Spain Is Different!" Si ahora mismo se hiciera un referéndum en Catalunya, creo que la independencia ganaría con holgura; el hartazgo con esa España PePera es superlativo. ¡Ep! Pero en Catalunya también hay derechas, corruptos y chovinistas. Y también votantes imbéciles. Lo digo por aclarar, más que nada.
En fin... Que dan ganas de meterle fuego a medio país. Por lo menos reiríamos mientras durara la herejía. Si alguien baja a las calles, que me haga una perdida.

Borregocracia


¡Disfrutad lo votado! 
Rebaño de confiados.
Que allá en Bruselas
ya afilan las tijeras.
Tris, tras, tris, tras;
derechos a recortar.